Habemus papam
Es una expresión latina que significa ‘tenemos Papa’. Me viene a la memoria porque estoy leyendo la autobiografía de Joseph Ratzinger (Benedicto XVI). Se titula “Mi vida. 1927-1977″. Es una vida fascinante, como la de Karol Wojtyla (Juan Pablo II), Angelo Roncalli (Juan XXIII), Juan Bautista Montini (Pablo VI) y Albino Luciani (Juan Pablo I), entre otros.
Reflexionaba en el hecho de que en este momento el Señor está ya preparando a los Sucesores de Pedro del siglo XXI. Es una preparación hecha en el silencio, sin estruendos, como preparó a estos grandes Papas del Siglo XX y a todos los Papas de la Historia.
¿Por qué no orar por ese niño, por ese joven… que está pensando ingresar en el seminario o en la vida religiosa? El Señor está llamándolo y tal vez necesite de nuestras oraciones para decir un “Sí”, que debe convertirse en un sí sostenido.
Hoy debemos sostenerlo con nuestra oración, porque mañana será la columna de la Iglesia que nos sostendrá a todos. Será el Sucesor de Pedro, el Obispo de Roma, el Vicario de Cristo. Será, como dijo santa Catalina de Siena, “el dulce Cristo en la Tierra”.
Señor Jesús, bendice desde ahora a quien has elegido para ser Sucesor de Pedro, Vicario tuyo, siervo de los siervos de Dios.
Recemos, también, un Padre nuestro, un Ave María y un Gloria al Padre…
Agosto 18, 2009 Publicado por Jorge Luis | Benedicto XVI, Zarazúa | Albino Luciani, Angelo Roncalli, Benedicto XVI, Habemus papam, Joseph Ratzinger, Karol Wojtyla | 1 comentario
EVANGELII NUNTIANDI
Exhortación apostólica
EVANGELII NUNTIANDI
Acerca de la evangelización del mundo contemporáneo
Es una exhortación apostólica, que recoge los trabajos de la III Asamblea General del Sínodo de los Obispos. Inaugura un género en los documentos pontificios y, por tanto, del Magisterio, que se llamará después no sólo exhortación apostólica, como es este caso, sino exhortación apostólica post-sinodal. En efecto, durante la III Asamblea los Padres sinodales entregaron al Sucesor de Pedro “el fruto de sus trabajos, declarando que esperaban del Papa un impulso nuevo, capaz de crear tiempos nuevos de evangelización” (EN 2). 1
El documento ha querido celebrar el décimo aniversario de la clausura del Concilio Vaticano II, que ha querido hacer a la Iglesia del siglo XX más apta todavía para anunciar el Evangelio a la humanidad de este siglo.
No extraña, pues, que el documento tenga el espíritu conciliar, especialmente inspirado en tres documentos del Concilio: Lumen Gentium, Gaudium et spes y Ad gentes.
El lenguaje del documento es positivo. Intenta responder a diversos interrogantes:
¿Qué eficacia tiene en nuestros días la energía escondida de la Buena Nueva?
¿Hasta dónde y cómo esta fuerza evangélica puede transformar verdadera mente al hombre de hoy?
¿Con qué métodos hay que proclamar el Evangelio para que su poder sea eficaz?
Más aún: La Iglesia, ¿es más o menos apta para anunciar el Evangelio y para inserirlo en el corazón del hombre con convicción, libertad de espíritu y eficacia?
Estas preguntas tratan de ser resueltas en siete capítulos y una conclusión.
El capítulo I, cuyo título es Del Cristo Evangelizador a la Iglesia Evangelizadora, nos recuerda las palabras de Jesús acerca de sí mismo y su misión: “Es preciso que anuncie también el reino de Dios en otras ciudades, porque para esto he sido enviado” (Lc 4,43). Así pues, Jesús es el primer evangelizador. Para Cristo, la palabra evangelizar tenía un rico contenido, que el documento presenta en forma sucinta: Cristo evangelizador anuncia un reino, el reino de Dios. El núcleo central de su Buena Nueva es la salvación, gran don de Dios que es liberación de todo cuanto oprime al hombre. Reino y salvación son palabras claves en la evangelización de Jesucristo. Son recibidos como gracias, pero se consiguen con la fatiga y el sufrimiento. La salvación y el Reino son anunciados con signos que provocan estupor: enfermos curados, agua convertida en vino, muertos que vuelven a la vida, la propia resurrección de Jesús, etc.
Los que acogen la Buena Nueva se reúnen para buscar juntos el reino, construirlo y vivirlo. Se trata de una comunidad evangelizada y evangelizadora. La vocación propia de la Iglesia es la Evangelización.
Evangelizar constituye en efecto, la dicha y vocación propia de la Iglesia, su identidad más profunda. Ella existe para evangelizar, para predicar y enseñar, ser canal del don de la gracia (EN 14).
Existe por tanto un nexo íntimo entre Cristo, la Iglesia y la Evangelización.
El capítulo II se pregunta ¿Qué es evangelizar? Es una realidad rica, compleja y dinámica que no se agota en nuestras definiciones parciales. El Papa Pablo VI nos presenta aquí los elementos fundamentales, reflexionados a la luz del Concilio Vaticano II por los Padres sinodales:
Evangelizar significa llevar la Buena Nueva a todos los ambientes y sectores de la humanidad para renovarla, transformando con la fuerza del Evangelio los criterios de juicio, los valores determinantes, los puntos de interés, las líneas de pensamiento, las fuentes inspiradoras y los modelos de vida. Se trata, pues, de evangelizar la cultura y las culturas.
Para lograrlo es fundamental el testimonio de vida. Se trata de una proclamación silenciosa al que se une la necesidad de un anuncio explícito.
En efecto, dice el Papa: No hay evangelización verdadera, mientras no se anuncie el nombre, la doctrina, la vida, las promesa, el reino, el misterio de Jesús de Nazaret Hijo de Dios (EN 22).
Este anuncio adquiere toda su dimensión cuando es escuchado, aceptado, asimilado y suscita una adhesión, no sólo adhesión a las verdades, sino al programa de vida, al reino de Dios, que se revela en la adhesión vital a la comunidad de fieles, la Iglesia.
El que es evangelizado evangeliza a su vez. He ahí la piedra de toque.
El capítulo III, que habla del contenido de la Evangelización nos ayuda a entender los contenidos esenciales de los secundarios. Estos últimos dependen de las circunstancias. Evangelizar es dar testimonio de Dios revelado por Jesucristo en el Espíritu Santo. El centro del mensaje es la salvación en Jesucristo. Por eso la Evangelización debe contener siempre una clara proclamación de que en Jesucristo, Hijo de Dios hecho hombre, se ofrece la salvación a todos los hombres, como don de la gracia y de la misericordia de Dios.
La evangelización no estaría completa si no se implanta la Iglesia, la cual no existe son ese respiro de la vida sacramental culminante en la Eucaristía, y con repercusiones en toda la vida concreta, personal y social del hombre. En efecto, la Iglesia es depositaria de un mensaje liberador. Por eso la importancia de la promoción humana y el esfuerzo por ayudar a que nazca la liberación. Es que el hombre no es un ser abstracto, sino un ser sujeto a los problemas sociales y económicos. Sin embargo, no hay que caer en reducciones ni ambigüedades. No se trata de un proyecto meramente temporal, por lo que no puede reducirse la salvación al bienestar material y a iniciativas de orden político. La evangelización tiene una finalidad específicamente religiosa, que llama a la conversión y excluye la violencia.
El capítulo IV nos presenta los medios de la evangelización. El papa nos recuerda que la Iglesia tiene el deber de descubrir con audacia las formas más adecuadas y eficaces de comunicar el mensaje evangélico a los hombres de nuestro tiempo.
El medio más eficaz, nos recuerda el Sucesor de Pedro, es el testimonio de vida, aunado a una predicación viva, pues la fe nace de la predicación. Esta predicación toma formas muy diversas. La homilía en la liturgia de la Palabra es un medio privilegiado, no sólo en la Eucaristía sino en los demás sacramentos. Lo mismo por lo que se refiere a la catequesis. No puede descuidarse la enseñanza catequética, la utilización de medios de comunicación social, ni el contacto personal, que es indispensable.
Esta predicación debe conducir a la vida sacramental, es decir a la vida sobrenatural, que encuentra su expresión viva en los siete sacramentos.
Una atención especial merece la piedad popular, que puede ser orientada mediante una pedagogía de la evangelización.
El capítulo V se refiere a los destinatarios de la evangelización. ¿Quiénes son? Todos los hombres, pues la evangelización tiene un destino universal (Mc 16,15): A todo el mundo, a toda creatura.
El programa fundamental de la Iglesia es revelar a Jesucristo y su Evangelio a los que no lo conocen. Aspectos fundamentales de esta tarea son el arte, la investigación filosófica, etc.
Anuncio también a un mundo descristianizado. En el caso de las religiones no cristianas, he aquí un criterio de acción y de discernimiento: el respeto y la estima hacia las otras religiones no es una invitación a silenciar ante los no cristianos el anuncio de Jesucristo: Estas multitudes tienen el derecho de conocer la riqueza del misterio de Cristo.
Además, la Iglesia trata de profundizar, consolidar, alimentar, hacer más madura la fe de los creyentes, a fin de que lo sean cada vez más.
Una atención especial requiere el secularismo ateo, ampliamente difundido, los que no practican la fe, las muchedumbres. En efecto, la Iglesia debe dirigir su mensaje al corazón de las masas. Una atención especializada requieren las así llamadas comunidades eclesiales de base, que florecen en todas partes.
El capítulo VI nos recuerda que la Iglesia entera es misionera, citando el Concilio Vaticano II. Además, subraya que evangelizar no es para nadie un acto individual y aislado, sino profundamente eclesial. Si evangelizamos en nombre de la Iglesia, ningún evangelizador es el dueño absoluto de la acción evangelizadora. Además nos recuerda que la Iglesia universal se encarna en las Iglesias particulares (diócesis).
Después, nos presenta las tareas diferenciadas: el papel del Sucesor de Pedro, de los Obispos y Sacerdotes, de los religiosos, seglares. Subraya la importancia del apostolado evangelizador de la familia, el papel de los jóvenes y los distintos ministerios diversificados.
El capítulo VII y último nos presenta el Espíritu de la Evangelización, subrayando las actitudes interiores que deben animar a los obreros de la evangelización. En efecto, esta tarea nos obliga a ser auténticos testigos, bajo el aliento del Espíritu Santo, buscando la unidad entre todos los discípulos de Cristo, buscando la verdad, animados por el amor. Se trata de una auténtica espiritualidad del evangelizador.
El documento tiene muchos puntos de contacto con Ad gentes (del Concilio Ecuménico Vaticano II) y Redemptoris Missio (de Juan Pablo II). Creo que el esquema básico de Pablo VI es retomado por Juan Pablo II en Redemptoris Missio pues los elementos son similares. Ambos se han inspirado en Ad Gentes, que puede ser considerado la Carta Magna de la Evangelización.
1. La sugerencia, aplaudida y secundada por los Padres sinodales, fue hecha por un cardenal polaco, Karol Wojtyla.
Noviembre 26, 2008 Publicado por Jorge Luis | Historia Eclesiástica, Pastoral, Teología | Ad Gentes, EVANGELII NUNTIANDI, evangelización, Juan Pablo II, Karol Wojtyla, Pablo VI, Sínodo de los Obispos | Aún no hay comentarios
JLZC
Nació el 13 de julio de 1971 en Nazas, Durango, a eso de las ocho de la mañana. Desde los seis años de edad empezó a residir en Valle Hermoso, Tamaulipas, así que es tamaulipeco de corazón. Allí estudió desde segundo de primaria hasta concluir la secundaria y la preparatoria.
Cómo recuerda el Himno del estado de Tamaulipas, que cantaba cada lunes en los honores a la Bandera:
Viva Tamaulipas altiva y heroica,
la región que dormita en la margen del río.
La sangre palpita en el pecho mío,
al recuerdo glorioso de sus héroes y su honor.
Viva Tamaulipas la tierra querida
que en las horas aciagas dio su sangre y su vida.
Cantemos un himno de amor y lealtad,
y todo Tamaulipas vibre a la voz de libertad.
Ingresó al Movimiento Eclesial “Apóstoles de la Palabra” el 5 de octubre de 1991. Hizo la primera promesa el 1 de febrero de 1992 y realizó la primera misión en la diócesis de La Paz, en el estado mexicano de Baja California Sur.
Desde entonces ha desempeñado distintas responsabilidades dentro del Movimiento Eclesial “Apóstoles de la Palabra” (http://www.padreamatulli.net), como formador de los aspirantes a Apóstoles de la Palabra y luego como coordinador diocesano en la Arquidiócesis de México y consejero del coordinador nacional.
Desde 1996 colabora en el Departamento Editorial del Movimiento Eclesial “Apóstoles de la Palabra” en la Ciudad de México, desempeñándose sucesivamente como articulista y subdirector del Boletín “Iglesia y Sectas”, del que actualmente es director.
Fue ordenado diácono el 28 de diciembre de 2007, en Acapulco, Guerrero por la imposición de manos y la oración consecratoria de Monseñor Felipe Aguirre Franco, Arzobispo de Acapulco.
Realizó estudios filosóficos en el Instituto de Comunicación y Filosofía, AC. (COM-FIL http://www.comfil.edu.mx) en la Ciudad de México y los estudios teológicos en el Instituto Superior de Estudios Eclesiásticos (ISEE http://www.isee.edu.mx) de la Arquidiócesis Primada de México, cuyas instalaciones están en el Seminario Conciliar de México.
Fue ordenado presbítero por la imposición de manos y la oración consecratoria de Monseñor Felipe Aguirre Franco, arzobispo de la Arquidiócesis de Acapulco, el sábado 27 de diciembre de 2008.
Hoy 12 de noviembre de 2008, estoy aquí, iniciando este blog que me permitirá comunicarme y comunicar mis sueños, ideales y proyectos.
Espero que me leas y escribas tus comentarios y ofrezcas tus aportaciones y sugerencias.
Hoy es un día muy especial, pues un día como hoy, pero de 1648, nació Juana Inés de Asbaje y Ramírez de Santillana, la Venerable Sor Juana Inés de la Cruz (1648-1695), hace exactamente 360 años. A ella dedico este blog.
Hoy, 13 de noviembre, he visitado el ISEE, pues asistí a una reunión para los delegados de formación de las distintas comunidades religiosas que envían alumnos/as a realizar estudios filosóficos y teológicos en este noble Instituto. Pues bien, recordé que el 23 de mayo pasado, a petición de la Sociedad de Alumnos, preparé y leí un breve discurso al clausurar el ciclo escolar 2007-2008. Era también la conclusión de los estudios teológicos de mi grupo, conformado por entrañables amigos.
Quiero compartir con ustedes ese discurso:
Discurso al concluir
los estudios teológicos en el ISEE
Parece que fue ayer cuando iniciamos la formidable aventura de los estudios teológicos. Y hoy estamos aquí, concluyéndolos formalmente, pero con la conciencia clara de que todo lo que hemos vivido y aprendido aquí, en nuestro querido Instituto Superior de Estudios Eclesiásticos, nos acompañará toda la vida, en todas sus dimensiones, desde la riqueza y profundidad de la vida interior hasta el ejercicio cotidiano del quehacer apostólico, que realizaremos en comunión con toda la Iglesia, sirviendo a esa porción del Pueblo de Dios que el Señor tenga a bien encomendarnos.
A eso, precisamente, hemos sido llamados. A vivir y a comunicar a los fieles cristianos las cosas importantes y esenciales de la vida, las riquezas insondables del Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, que por amor se ha revelado y se ha entregado a nosotros.
Nuestra estancia en el ISEE nos ha ayudado a crecer en esta convicción. No en balde algunos de entre nosotros, que pertenecen al Grupo San Cristóbal Magallanes y al Seminario Conciliar de México, han escogido este bellísimo texto para ponerlo en la invitación a su inminente ordenación diaconal, puesto que expresa la certeza del llamado y las tareas que implica:
Señor, tú me llamaste
para ser instrumento de tu gracia,
para anunciar la Buena Nueva,
para sanar las almas.
Instrumento de paz y de justicia,
pregonero de todas tus palabras,
agua para calmar la sed hiriente,
mano que bendice y que ama.
Queridos maestros y maestras: queremos agradecerles su presencia cotidiana entre nosotros, para comunicarnos su experiencia vital de la fe, porque han tenido el valor de expresarse a sí mismos en cada clase, de compartir con nosotros sus certezas y dudas, sus esperanzas y temores. Queremos que sepan que siempre nos acompañarán, que hablarán a través de nosotros en cada homilía, en cada catequesis, en cada conversación, en el ejercicio cotidiano de nuestro ministerio, porque todo aquello que nos han comunicado es ya parte vital de cada uno de nosotros, de ese tesoro que se guarda en el corazón y en la mente, y que el Espíritu Santo utiliza para extraerlo en el momento oportuno. Gracias. Nos encomendamos a sus oraciones y cuenten con las nuestras, para que el Señor les permita seguir colaborando en esta noble tarea.
Queridos hermanos y hermanas que continuarán en estas aulas, acercándose al Misterio para aprender a comunicarlo desde la experiencia de fe: la meta está cerca, casi al alcance de la mano, pero no olviden disfrutar la belleza del camino, la hermosura del recorrido.
Que puedan decir en cada etapa de su itinerario estas palabras de Karl Rahner:
“He experimentado inmediatamente a Dios. He experimentado a Dios, el innominable e incomprensible, el silencioso y sin embargo cercano, en la Trinidad de su inclinación hacia mí. He encontrado verdaderamente a Dios, el verdadero y viviente, el que merece este nombre, superior a todos los demás nombres. Dios mismo. A Dios mismo he experimentado, no a las palabras humanas sobre él. A nadie se le niega esta experiencia. Querría transmitírsela a otros en la medida de mis posibilidades”.
Etiquetas
Amatulli apóstoles de la Palabra Basílica de Guadalupe Benedicto XVI Biblia Bioética catequesis catequesis presacramental confesión Cáliz Dei Verbum Edward Cullen escatología Eucaristía fecundación in vitro Historia Hostia ideales Iglesia Iglesia católica Ignacio Larrañaga IMDOSOC ISEE Jesús de Nazaret Jorge Luis Zarazua Karol Wojtyla Liturgia Misa Oración P. Blet pecado poesía proyectos Pío XII Revolución Mexicana sacramento Santa Misa Sor Juana Inés de la Cruz sueños Tacámbaro Twilight Vampiros VATICANO II Virgen María ZarazúaBlogroll
Meta
-
Entradas recientes
Categorías
-
Comentarios recientes
- delvin fuentes el ¡ATENCIÓN, Ex- apóstoles de la Palabra!
- irene el NUEVE PRUEBAS de que la santísima Virgen María NO TUVO MÁS HIJOS
- eliseo gerardo racine herrera el Con-templar
- Jorge Luis el INDULGENCIAS CON MOTIVO DEL AÑO SACERDOTAL
- clifor el INDULGENCIAS CON MOTIVO DEL AÑO SACERDOTAL
Archivos
Categoría Nube
-
Autores
Páginas
-
Posts Más Vistos
-
Archivos
- Diciembre de 2009 (4)
- Noviembre de 2009 (14)
- Octubre de 2009 (15)
- Septiembre de 2009 (2)
- Agosto de 2009 (13)
- Julio de 2009 (12)
- Junio de 2009 (10)
- Marzo de 2009 (3)
- Febrero de 2009 (2)
- Enero de 2009 (2)
- Diciembre de 2008 (27)
- Noviembre de 2008 (42)
-
Categorías
-
RSS
Subscripciones RSS
RSS de los Comentarios


