Mito y Realidad

H. y H.A. Frankfort nos ofrecen en el ensayo titulado “Mito y Realidad” una serie de reflexiones entorno a la diferencia y la relación entre mito y realidad.

 

¿Ausencia del pensamiento especulativo

en los documentos antiguos?

De entrada empiezan a señalar las características del “pensamiento especulativo”, que se desprende por entero de la experiencia e intenta explicarla, unificarla y ordenarla. Además, se caracteriza por hacer uso de la hipótesis. Así que, según estos autores, de este tipo de pensamiento “hay muy poco” en los documentos antiguos. Por lo general, señalan, el pensamiento del antiguo Cercano Oriente se nos presenta envuelto en imaginación y mezclado con la fantasía.

Además nos señalan que hoy en día el pensamiento especulativo concentra su principal interés en el hombre:

·         su naturaleza

·         sus problemas

·         sus valores

·         su destino

 

Diferencias fundamentales

entre el hombre antiguo y el moderno

Para el hombre antiguo, el mundo de los fenómenos es enteramente personal y se le trata de “tú”; además, considera que el ser humano es parte integrante de la sociedad y ésta totalmente inmersa en la naturaleza y, por lo tanto, en dependencia de las fuerzas cósmicas. Es decir, no hay oposición entre la naturaleza y el hombre.

Para el hombre moderno, el mundo de los fenómenos es algo impersonal; es ante todo un “ello”, es decir, algo impersonal.

Algunos párrafos más adelante creo entender que los autores señalan algunas características, que enlisto a continuación:

 

El “tú”:

·         es único

·         es experimentado emocionalmente

·         es una presencia viva

 

El “ello”:

·         forma parte de una serie

·         puede vincularse científicamente con otros objetos

 

Dos tipos de conocimiento

De ahí que los autores distingan de estas actitudes dos tipos de conocimiento; uno considerado directo, emotivo y desarticulado (el que producto de las impresiones) y otro (el conocimiento científico), articulado e indiferente (desde el punto de vista emotivo).

 

¿Tres tipos de hombres?

En los párrafos siguientes (pp. 17ss de las copias) creo distinguir que los autores hacen referencia a tres tipos de hombre:

·         el emotivo

·         el intelectual

·         el imaginativo (¿especulativo?)

 

El pensamiento creador de mitos

Esta categoría me pareció muy interesante. Los autores empiezan dándonos a conocer algunas de las características del mito.

En efecto, el mito

·         revela una verdad significativa, aunque no verificable.

·         carece de universalidad de una aseveración teórica

·         es concreto

·         exige reconocimiento por la fe

·         no pretende justificarse ante la crítica

 

Pues bien, los autores señalan la especulación como un elemento más dentro del dominio del pensamiento creador de mitos. De hecho, según ellos, en el antiguo cercano Oriente encontramos el pensamiento especulativo bajo la forma de mito. Aunque reconocen que había la posibilidad de razonar lógicamente, normalmente se hacía sin rigor.

Presentan como en confrontación el pensamiento emotivo, el especulativo y el intelectual.

En primer lugar, para el hombre primitivo, no hay contraste entre la realidad y la apariencia. En efecto,  para la mente creadora de mitos, todo lo que ocurre en su mundo tiene la misma realidad, sin importar si son sueños o sucesos reales.

Puedo reconocer las siguientes características en este tipo de pensamiento:

·         existe un enlace entre el símbolo y lo que éste significa

·         tendencia hacia lo concreto

·         convierte sus propios conceptos en realidades existentes per se

·         es el mundo de las experiencias inmediatas

·         carácter impersonal de sus explicaciones

·         se recurre a la personificación de las fuerzas cósmicas, de la muerte, del mal, del bien, etc.

 

Por otra parte, las diferencias entre el hombre antiguo ( o más bien, el pensamiento creador de mitos) y el moderno (considerado científico), se manifiestan sobre todo a través de la búsqueda y concepción de las causas. Ante un fenómeno se hacen diferentes tipos de preguntas: es decir, cuando se busca una causa, no se pregunta “¿cómo?”, sino “¿quién?”.

Esto mismo puede observarse en relación  a otras categorías: el tiempo y el espacio. En efecto, el pensamiento creador de mitos considera el espacio por el reconocimiento emotivo de valores. Así, por su relación aparente con el sol, el oriente significa vida y el occidente, muerte.

La concepción del tiempo, por su parte, era cualitativa y concreta, era experimentado en la periodicidad y el ritmo de la vida y biológico.

Para este tipo de pensamiento, cuando había un cambio hay una causa, pero esta era invariablemente “una voluntad” de alguien superior. De ahí la concepción dramática de la naturaleza y el anhelo del hombre de contribuir con las fuerzas benéficas en contra de las maléficas en la naturaleza, mediante la creación y formulación de ritos y ceremonias, entendidas como una manera de participación del hombre en el acontecimiento cósmico.

 

Es una lectura interesante, porque nos ayuda a entender la manera de pensar y actuar de los hombres que nos precedieron. Sólo de esta manera podemos entender y aprovechar el legado que nos dejaron.

 

 

 

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