El Padre George responde

El Padre George responde

 

A través de mi blog (zarazua.wordpress.com) me llegó esta pregunta. He respondido en línea, pero deseo ofrecer una respuesta más amplia en Iglesia y Sectas y para este blog.

 

«Y si a través de María se llega a Jesús y fue santa como dicen, ¿por qué no murió ella por nosotros en la cruz?» (David777).

 

Estimado David: entiendo perfectamente tu postura. Quieres salvar la honra y la gloria para Dios. Te desagrada todo lo que pueda quitársela.  

Pero no te engañes. Hay muchas personas, acciones y cosas que nos llevan a Jesús. Por ejemplo, tú confías en tu pastor o tus pastores, que te explican la Sagrada Escritura; tú confías en esa acción humana que consiste en aceptar a Jesús como Salvador y Señor; amas la Biblia como instrumento privilegiado para la relación con Dios y por eso la lees frecuentemente y la tratas con mucho respeto.

Seguramente respetas a San Pablo por la forma en que nos comunica la voluntad de Dios y la belleza de nuestra fe cristiana como lo hace con su vida, narrada en los Hechos de los Apóstoles y en cada una de sus cartas. A través de sus escritos, san Pablo, indudablemente nos conduce a Jesús. Y no por esto es necesaria su muerte en la Cruz.

El problema es que no ves así a la Madre del Señor. Por ejemplo, dudas de su santidad, cuando María cumplió siempre la palabra de Dios y su voluntad. Por eso aceptó ser la Madre de Jesús y escuchó devotamente la Palabra de Dios y la conservó en su corazón para meditarla y hacerla vida:

 

María dijo entonces: «Yo soy la servidora del Señor, que se cumpla en mí lo que has dicho» (Lc 1, 38).

 

Mientras tanto, María conservaba estas cosas y las meditaba en su corazón (Lc 2, 19).

 

Te invito a aprender de la Sagrada Escritura a mirar a María siempre junto a Jesús y no en competencia con él, como tú estás al lado de tus seres queridos; como tú estás al lado de tu mamá, que no está en competencia contigo, sino a tu lado, amándote y cuidándote.

Tú deseas, como hijo bien nacido, que los que te aprecian a ti, también respeten a tu madre. Te desagradaría mucho si alguien que tiene un cariño especial por ti (una novia, una esposa, un amigo) rechazara a tu mamá o no la considerara importante o pensara que ella es sólo un vaso desechable para que tú nacieras.

Mira a María junto a Jesús, amándolo, acompañándolo en cada etapa de su vida. ¿Él, que cumplió perfectamente la palabra de Dios, no cumpliría este mandamiento que dice: “Honra a tu padre y a tu madre”?  ¿Por qué no amas y  honras a María, la madre del Señor, como la amó y la honró él?

¿Si quieres imitarlo, bautizándote de adulto y en un río, porque no lo imitas en su amor personal por María, su madre? Recuerda estas palabras de san Pedro:

 

Cristo padeció por nosotros, dejándonos un ejemplo para que sigamos sus huellas (1Pe 2, 21).

 

Déjate guiar por la Sagrada Escritura a la que tanto amas y respetas:

 

Junto a la cruz de Jesús estaba su madre (Jn 19, 25a).

 

Al entrar a la casa (los magos) vieron al niño con María, su madre; se arrodillaron y le adoraron (Mt 2, 11).

 

(Los pastores) fueron rápidamente y encontraron a María, a José, y al recién nacido acostado en el pesebre (Lc 2, 16).

 

Por otra parte, María no sólo está junto a Jesús, sino junto a Jesús y sus discípulos:

 

Tres días después se celebraron unas bodas en Caná de Galilea, y la madre de Jesús estaba allí. Jesús también fue invitado con sus discípulos. (Jn 2, 1-2).

 

Todos ellos, íntimamente unidos, se dedicaban a la oración, en compañía de algunas mujeres, de María, la madre de Jesús, y de sus hermanos (Hch 1, 14).

 

David: te invito a tomar las actitudes básicas de un discípulo de Jesús.

 

Escucha a María, la madre del Señor que nos dice a ti y a mí y a todos los que creen en él:

 

Hagan todo lo que él les diga (Jn 2, 5).

 

Dile a María estas palabras que el Espíritu Santo puso en labios de santa Isabel:

 

Feliz tú que has creído, porque de cualquier manera se cumplirán las promesas del Señor (Lc 1,45).

 

Sigue el ejemplo del discípulo amado:

 

Jesús, viendo a su madre y junto a ella al discípulo preferido, dijo a su madre: “Mujer, he ahí a tu hijo”. Luego, dijo al discípulo: “He ahí a tu madre”. Y desde aquel momento el discípulo se la llevó con él (Jn 19, 26-27).

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Un comentario

  1. Que tal soy cristiana evangelica. nosotros no hacemos de menos a Maria, es de admirar como se entrego a la perfecta voluntad del Padre, es un simbolo de una servidora fiel de nuestro Dios, es un ejemplo que debemos imitar para que Dios nos use, y si efectivamente fue madre de Jesus en la tierra, fue un instrumento solo eso un instrumento y no dudo que este en el cielo esperando la resurreccion como muchos que murieron creyendo en Dios. solo que las escrituras se han mal interpretado NO HAY MUCHOS CAMINOS PARA LLEGAR A DIOS solo uno “Hay un solo Dios y un solo mediador entre Dios y los hombres: Jesucristo” (1 Tim. 2, 5) y Y en ningún otro hay salvación; porque no hay otro nombre bajo el cielo, dado a los hombres, en que podamos ser salvos. (Hechos 4:12)… jamas debemos adorar a alguien que sirvio a Dios por que eso es condenado, no dudo que usted no lo sepa segun salmos 115 o 135, o Isaias 8:19-22…. Si mi padre fuera el presidente yo no iria a las secretarias esperando a que me den una cita para hablar con el yo tomaria mi celular y hablaria inmediatamente con el…..!! que este bien saludos…

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