A propósito de Twilight. Conversación con Ana Belén Chávez Estrella

Estimada Ana Belén:
(…)
Con relación a la película, como dices, es una novela de amor entre teenagers (adolescentes) norteamericanos, pero con la peculiaridad de que uno de ellos es un vampiro “vegetariano”, que lucha contra un fuerte impulso por extraerle la sangre a su amada.

Voy a leer los libros de la saga para ver qué más cuestiones tiene, especialmente porque me llama la atención el gusto contemporáneo por este tipo de temáticas: vampiros, magos, brujas, etc.; es decir, el gusto por lo oscuro.

¿Sabías de la conversión a la fe católica de una popular escritora, Ann Rice (http://www.annerice.com/)?
Ella ha escrito novelas que se han llevado a la pantalla grande (Entrevista con el Vampiro, por ejemplo) y ha contribuido mucho para este tipo de novelas y películas y en general a la subcultura gótica contemporánea.
Pues bien, ahora está escribiendo sobre Jesús.

A mí me ha llamado la atención que los temas que los cristianos católicos hemos descuidado, están siendo retomados por el ser humano que es un hombre profundamente religioso. Cuando la Iglesia descuida aspectos importantes, estos reaparecen en el mundo laico, al margen de la Iglesia.

Cuando la Iglesia descuida la razón y se centra en el dogmatismo, el ser humano toma conciencia de la importancia de la razón humana y de sus inmensas posibilidades. Ahora que estamos más imbuidos por el racionalismo, resurge la emotividad y el sentido de lo sagrado en todas las cosas (ecología, New Age, etc). Cuando la praxis de la confesión sacramental es decuidada, surge el psicoanálisis y todas las terapias donde la oralidad tiene mucha importancia.
Cuando la Iglesia descuida el papel de los ángeles y de los santos y cuando la Jerarquía parecía hasta avergonzarse de este tipo de doctrinas, surge el culto a los ángeles y a pseudo santos y sus imágenes, no sólo al margen de la Iglesia sino en franca competencia frente a ella.

En fin, en el caso de la película, surge el tema de la inmortalidad, a la que estamos llamados en Cristo. Pero si no se tiene el sentido de la vida, la inmortalidad es una carga y no una bendición, como lo nota muy bien Edward Cullen; la inmortalidad y la posesión de poderes sobrehumanos son más bien una fuente de infelicidad, para uno mismo y para los seres humanos.
El ser humano está deseoso de inmortalidad y de capacidades que nos hagan mejores seres humanos, pero hemos dejado de predicar esto en nuestras iglesias. Ya no insistimos en que Dios quiere que tengamos vida y la tengamos en abundancia. Ya hablamos poco de que Él quiere darnos vida eterna

Espero algunos comentarios tuyos al respecto.

Twilight

Twilight

El cine y la literatura siguen conjugándose para presentar mundos posibles. Es el caso de la película “Twilight”, estrenada recientemente en México, en un guión basado en una novela salida de la pluma de Stephanie Meyer, que se ha convertido en un auténtico best seller.

El domingo 25, después de un grato paseo por las Grutas de Cacahuamilpa, asistí al cine, acompañado por algunos seminaristas Apóstoles de la Palabra.

La película me resultó interesante porque me confirmó algunas tendencias recientes en las historias relacionadas con los vampiros, especialmente el hecho de que ya no se les combata con elementos y sacramentales tomados del catolicismo.

Espero tus impresiones sobre esta película.